Oraciones del Mediodía

- Angelus -

El Ángelus nos recuerda el gran misterio de la Encarnación, por el que María fue elevada a la excelsa dignidad de Madre de Dios. Es una costumbre aprobada y bendecida por la Iglesia, que tienen muchos cristianos, la de aplicar el rezo del Ángelus por la conversión de los musulmanes. Esta oración no solo se reza al medio día, también al comienzo y al caer la tarde.

Iniciar santiguándose.

V. Ángelus Dómini nuntiávit Maríae.
R. Et concépit de Spíritu Sancto.

V. El Ángel del Señor anunció a María.
R. Y concibió por obra del Espíritu Santo.

Ave María

V. Ecce ancílla Dómini.
R. Fiat mihi secúndum verbum tuum.

V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra.

Ave María

V. Et Verbum caro factum est.
R. Et habitávit in nobis.

V. Y el Verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.

Ave María

V. Ora pro nobis, sancta Dei Génitrix.
R. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.

Orémus:
Grátiam tuam, quaésumus, Dómine, méntibus nostris infúnde: ut qui, Ángelo nuntiánte, Christi Fílii tui Incarnatiónem cognóvimus, per Passiónem ejus et Crucem ad resurrectiónis glóriam perducámur. Per eúmdem Christum Dóminum nostrum.
R. Amen.

V. Rogad por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

Oremos:
Te suplicamos, Señor, que derrames vuestra gracia en nuestras almas, para que habiendo conocido por el anuncio del ángel la encarnación de vuestro Hijo Jesucristo, por su pasión y su cruz, alcancemos la gloria de su resurrección. Por el mismo Cristo nuestro Señor.
R. Amén.

Gloria patri 3 veces. Santiguarse.

- Regina Coeli -

Desde la Vigilia Pascual hasta el mediodía del primer sábado después de Pentecostés inclusive, en vez del Ángelus se reza el Regina Coeli.

Iniciar santiguándose.

Regína coeli, laetáre. Allelúja.

Quia quem meruísti portáre. Allelúja.

Resurréxit, sicut dixit. Allelúja.

Ora pro nobis Deum. Allelúja.

V. Gaude et laetáre, Virgo María. Allelúja.
R. Quia surréxit Dóminus vere. Allelúja.

Orémus:
Deus, qui per resurrectiónem Fílii tui Dómini nostri Jesu Christi mundum laetificáre dignátus es: praesta quaésumus ut per ejus Genitrícem Vírginem Maríam perpétuae capiámus gáudia vitae. Per eúmdem Christum Dóminum nostrum.
R. Amen.

Reina del Cielo, alegraos. Aleluya.

Porque Aquel que mereciste llevar. Aleluya.

Resucitó, como Él predijo. Aleluya.

Rogad por nosotros a Dios. Aleluya.

V. Gozaos y alegraos, Virgen María. Aleluya.
R. Porque verdaderamente resucitó el Señor. Aleluya.

Oremos:
Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a alcanzar los gozos eternos. Por el mismo Cristo, nuestro Señor.
R. Amén.

Santiguarse.

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